NEXO Desktop

Materiales comerciales con tus propios datos: cómo preparar el encargo y evaluar el resultado

Preparar una presentación o propuesta comercial consume horas que podrían dedicarse a vender. Esta guía te muestra cómo organizar la información, formular el encargo al agente y juzgar el resultado antes de que llegue al cliente.

  • Antes de abrir NEXO Desktop, decide qué quieres producir. Una presentación para un cliente nuevo no es lo mismo que un documento de precios para un sector concreto. Cuanto más específico sea el objetivo, más útil será el resultado. Si el encargo es vago, el agente trabajará con lo que tenga y el resultado pedirá más correcciones de las necesarias. Escribe en una línea qué pieza quieres, para quién es y qué acción debe provocar en quien la recibe.
  • Reúne los materiales antes de lanzar el encargo. Los documentos fuente —tarifas, fichas de producto, casos de uso, datos de empresa— deben estar accesibles desde el escritorio. NEXO Brain mantiene contexto entre sesiones, pero no recuerda información que nunca le has dado. Si tienes varios archivos dispersos, agrúpalos en una carpeta antes de empezar. Eso reduce el tiempo que dedicas a corregir omisiones y hace que el agente trabaje sobre hechos reales en lugar de suposiciones.
  • Imagina un caso hipotético para ilustrar el proceso: una empresa distribuidora de materiales industriales quiere preparar una propuesta para un cliente del sector farmacéutico. El responsable comercial reúne tres documentos: catálogo de producto con especificaciones técnicas, histórico de pedidos del sector y una plantilla corporativa de propuestas. Los coloca en una carpeta, abre NEXO Desktop y formula el encargo indicando el sector del destinatario, los productos relevantes y el tono que busca: técnico pero accesible. El agente trabaja con esa base y devuelve un borrador estructurado que el responsable revisa antes de cualquier envío.
  • Formula el encargo con tres elementos: qué quieres que produzca el agente, qué información tiene disponible y qué restricciones aplican. Las restricciones son tan importantes como el objetivo: extensión máxima, tono, datos que no deben aparecer, secciones obligatorias. Sin ellas, el agente tomará decisiones por defecto que quizá no se ajusten a tu estilo comercial. No es necesario escribir un briefing largo; una instrucción precisa de diez líneas suele superar a un documento de dos páginas sin estructura.
  • Cuando el agente devuelva el borrador, revísalo con los mismos criterios que usarías para un trabajo de un colaborador nuevo. Comprueba que los datos coinciden con tus fuentes, que el tono es coherente con tu marca y que la estructura guía al lector hacia la decisión que buscas. Presta atención especial a cifras, nombres de producto y condiciones comerciales: son los errores que más daño hacen si llegan al cliente. NEXO Brain permite continuar la sesión y pedir ajustes concretos sin empezar desde cero.
  • El contenido que el agente procesa puede enviarse al proveedor de modelo que hayas configurado. Si trabajas con información sensible, revisa qué datos incluyes en el encargo y decide cuáles conviene mantener fuera. Puedes preparar versiones del material con datos reales para revisión interna y versiones más genéricas para distribuir en fases tempranas. Esa decisión es tuya; el agente trabaja con lo que le das.
  • Para saber si el primer encargo ha funcionado, aplica un criterio simple: el borrador recibido, ¿reduce el trabajo de edición respecto a empezar desde cero? Si la respuesta es sí, el encargo ha aportado valor. Si el resultado requiere reescribir más de la mitad, revisa la calidad de los materiales fuente o la precisión de la instrucción. Reducir trabajo repetitivo en la preparación de materiales puede cambiar cómo distribuyes el tiempo del equipo comercial, aunque el resultado final siempre requiere tu criterio antes de salir.