Modelo, escritorio y Credits: cómo distinguirlos y decidir cuándo cada uno entra en juego
Muchos empresarios tratan el modelo, el entorno de escritorio y los Credits como una sola cosa. Son tres capas distintas y entender la diferencia cambia cómo planificas el trabajo y controlas el gasto.
- Cuando empiezas con NEXO, es fácil ver todo como un bloque: abres el escritorio, encargues lo que encargues. Pero hay tres capas que conviene distinguir desde el principio. El modelo es el motor que procesa lenguaje y razona sobre tus instrucciones. El escritorio es el entorno desde el que trabajas con el agente sobre tus documentos, archivos y aplicaciones. Los Credits son un complemento para tareas o servicios que los requieren, o que se resuelven mejor con ellos. No toda interacción consume Credits, y los servicios de pago externos usan su propio presupuesto y autorizaciones.
- La confusión más común es pensar que cada mensaje o encargo descuenta Credits automáticamente. No es así. La mayor parte del trabajo que haces desde el escritorio, con los archivos y el contexto que tú aportas, no requiere ese complemento. Los Credits entran cuando decides añadir un servicio específico que los utiliza. Eso significa que puedes trabajar con intensidad sin preocuparte de un contador corriendo en cada tarea cotidiana.
- Otro punto que genera dudas es la relación entre el modelo y los servicios externos. Son conceptos distintos. El modelo que usas depende de tu cuenta y de la conexión elegida, y las condiciones del proveedor de ese modelo son independientes de lo que ocurre con los servicios externos que puedas activar. Cuando el agente trabaja con tus documentos, el contenido necesario para esa tarea puede enviarse al proveedor del modelo que hayas seleccionado. Es útil saberlo antes de encomendar materiales sensibles, y decidir qué información compartes tú.
- Ejemplo hipotético para ilustrar las tres capas: imagina una consultora de diez personas que empieza a usar NEXO. En la primera semana, el equipo encarga resúmenes de contratos, borradores de correos y consolidación de datos desde hojas de cálculo propias. Todo eso ocurre en el escritorio, sin activar ningún servicio adicional. En la segunda semana, uno de los socios necesita enriquecer una lista de empresas objetivo con información externa. Ahí es donde valora añadir un servicio que requiere Credits. La decisión es consciente y acotada, no un gasto difuso.
- Para evaluar cuándo tiene sentido activar un servicio con Credits, hazte tres preguntas antes de encargarlo: ¿el resultado que necesito puede obtenerse con lo que ya tengo en mis archivos y el modelo?, ¿cuánto tiempo dedicaría yo o alguien de mi equipo a obtenerlo de otra forma?, ¿voy a reutilizar ese resultado en más de un encargo o es puntual? Si las respuestas apuntan a que el servicio aporta algo que no lograrías de otra manera en un tiempo razonable, la activación tiene sentido. Si no, el escritorio solo suele ser suficiente.
- El criterio de revisión también cambia según la capa. Cuando trabajas con el modelo y tus propios documentos, revisas el resultado como revisarías el trabajo de cualquier colaborador: ¿responde al encargo, usa bien la información que proporcioné, necesita corrección? Cuando has activado un servicio externo, añades una capa más: ¿la información que ha traído ese servicio es fiable para mi decisión, o debo contrastarla? NEXO Brain mantiene contexto entre encargos, pero tú aportas la información suficiente y eres quien decide si el resultado es apto para usarlo.
- Un último aspecto práctico: si trabajas también desde NEXO Mobile, ten presente que el trabajo que depende del escritorio requiere que tu ordenador esté encendido, NEXO abierto y con conexión a Internet. Desde el móvil puedes seguir y dirigir ese trabajo, pero no es un escritorio autónomo en el teléfono. Esto afecta a cómo planificas encargos que consumen Credits o que usan servicios externos: si los lanzas desde el escritorio antes de salir, puedes supervisar el avance desde cualquier lugar mientras el equipo sigue en marcha.