Modelo, escritorio y servicios de pago: cómo distinguirlos antes de tu primer encargo
NEXO Desktop combina tres capas que conviene entender por separado: el modelo de lenguaje, el entorno de escritorio y los servicios opcionales de NEXO Credits. Saber qué hace cada una te ayuda a elegir bien tu primer trabajo y a interpretar el resultado sin sorpresas.
- Cuando enciendes NEXO Desktop por primera vez, lo que ves es un entorno de escritorio desde el que puedes encargar trabajo sobre documentos, archivos y aplicaciones. Ese entorno no es el modelo: es el espacio donde el agente opera con el contexto, las herramientas, los accesos y los permisos que tú decides darle. El modelo de lenguaje es la capa que procesa el lenguaje y razona. Son dos cosas distintas, con condiciones distintas. El modelo depende del proveedor que hayas elegido y de la cuenta que uses con él. El escritorio depende de NEXO. Confundirlos lleva a expectativas equivocadas sobre qué está pasando con tu información y quién responde de qué.
- La tercera capa son los servicios opcionales de NEXO Credits. No toda interacción ni todo encargo los consume. Credits entra en juego cuando el trabajo requiere servicios específicos que lo necesitan, o cuando esos servicios resuelven mejor una tarea concreta. Si usas servicios de pago externos dentro de un encargo, su coste va contra el presupuesto y las autorizaciones que hayas configurado. Antes de encargar algo que pueda implicarlos, conviene saber si ese encargo los activa y cuánto margen has fijado.
- Ejemplo hipotético: imagina que eres propietario de una asesoría fiscal con cuatro personas en plantilla. Quieres que el agente prepare un borrador de respuesta a un cliente a partir de un correo recibido y dos archivos de referencia. En ese encargo, el agente usa el escritorio para acceder a los archivos, el modelo para redactar y el contexto que tú has dado previamente. Si no activas ningún servicio adicional, ese trabajo no consume Credits. Ahora imagina que además quieres que busque jurisprudencia actualizada a través de un servicio externo conectado: ese paso sí podría activarlos. La diferencia está en el servicio que se usa, no en el hecho de encargarlo.
- Para elegir bien tu primer encargo real, parte de algo acotado: un documento que ya tienes, un texto que necesitas revisar, una respuesta que llevas días postergando. Cuanto más concreto sea el objetivo y más información aportes al inicio, mejor será el resultado. NEXO Brain mantiene contexto de trabajo, pero ese contexto lo construyes tú: si no le has explicado cómo funciona tu negocio o qué tono usa tu empresa, el agente trabajará solo con lo que tiene en ese momento.
- Antes de dar por bueno cualquier resultado relevante, revísalo. Esto no es una advertencia genérica: es parte del flujo de trabajo. El agente puede cometer errores, malinterpretar un dato o asumir algo que no le has confirmado. Tu papel es definir el objetivo, entregar la información necesaria, decidir qué accesos tiene el agente y revisar lo que produce antes de usarlo. Ese ciclo es lo que hace que el trabajo mejore con el tiempo.
- Sobre la privacidad, conviene tener claro un punto: la memoria de trabajo es local, pero el contenido necesario para ejecutar una tarea puede enviarse al proveedor del modelo que hayas elegido. Si usas una conexión compatible, puedes activar la protección de identidad, que es una capa adicional de gestión, no una anonimización absoluta ni una garantía automática de cumplimiento normativo. Si tu sector tiene obligaciones específicas sobre el tratamiento de datos, esas obligaciones siguen siendo tuyas.
- Si trabajas fuera de la oficina, NEXO Mobile te permite seguir y dirigir el trabajo del escritorio desde el móvil. Para eso, tu ordenador tiene que estar encendido, NEXO abierto y con conexión a Internet. Es una forma de mantener el control del trabajo en curso cuando no estás delante de la pantalla, no un segundo escritorio autónomo en el teléfono.
- El criterio para evaluar si el primer encargo ha ido bien es sencillo: el resultado es usable sin correcciones mayores, has entendido qué capa ha hecho qué, y sabes qué información añadirías la próxima vez para mejorar el punto de partida. Si las tres respuestas son sí, el encargo ha cumplido su función. Si alguna es no, tienes un dato concreto para ajustar, que es exactamente lo que necesitas al empezar.